Familiares y sobrevivientes recuerdan a los 236 fallecidos en el colapso de la discoteca en Santo Domingo y denuncian negligencia en el caso.
A un año del colapso de la discoteca Jet Set en Santo Domingo, República Dominicana, familiares, sobrevivientes y ciudadanos se reunieron para rendir homenaje a las 236 personas que perdieron la vida en una de las tragedias más impactantes del país en los últimos años, al tiempo que exigieron justicia por lo ocurrido.
El accidente se registró la madrugada del 8 de abril de 2025, cuando el techo del establecimiento se desplomó mientras cientos de personas asistían a un evento encabezado por el reconocido merenguero Rubby Pérez, quien también falleció en el siniestro. Además de las víctimas mortales, más de 100 personas resultaron heridas, dejando una profunda huella en la sociedad dominicana.
Durante la conmemoración, realizada en las ruinas del lugar, se llevó a cabo una misa oficiada por el sacerdote Rogelio Cruz, quien ha acompañado a las familias desde el inicio de la tragedia. Entre lágrimas y consignas, los asistentes recordaron a sus seres queridos y reiteraron su demanda de justicia, señalando que el proceso judicial aún no ha ofrecido respuestas contundentes.
Familiares de las víctimas han señalado que el colapso pudo haberse evitado, al asegurar que existían advertencias previas sobre las condiciones estructurales del inmueble. En este sentido, testimonios como el de Rina Asencio, quien perdió a su hermana, y Micaías Pérez, hermano del cantante fallecido, apuntan a una presunta cadena de negligencias, falta de supervisión y omisiones por parte de los responsables.
El proceso judicial ya ha iniciado con la imputación de los propietarios del lugar, señalados por presuntamente haber realizado modificaciones estructurales sin notificar a las autoridades, además de ignorar advertencias internas sobre el deterioro del techo.
Por su parte, la procuradora general Yeni Berenice Reynoso subrayó que las víctimas y sus familias tienen derecho a una respuesta judicial oportuna, enfatizando la responsabilidad del sistema de justicia de atender el caso sin dilaciones indebidas.
Este aniversario no solo representa un momento de duelo colectivo, sino también un llamado firme para evitar que tragedias similares vuelvan a repetirse, colocando en el centro la exigencia de justicia y responsabilidad.
