El gobierno dominicano activa vigilancia militar tras el aumento de ataques armados en Haití y el despliegue de fuerzas internacionales contra pandillas.
El gobierno de República Dominicana anunció el reforzamiento de la vigilancia en su frontera con Haití ante el recrudecimiento de la violencia en el país vecino, donde la inseguridad ha alcanzado niveles críticos en los últimos años.
La decisión fue confirmada por el presidente Luis Abinader, quien aseguró que la defensa del territorio, la protección de la población y el mantenimiento del orden público son prioridades irrenunciables del Estado. En este sentido, destacó que las Fuerzas Armadas dominicanas se encuentran desplegadas y en alerta para responder a cualquier contingencia que pudiera derivarse de la situación en Haití.
Este refuerzo ocurre en un contexto marcado por el despliegue de los primeros efectivos de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), una iniciativa impulsada por la Organización de las Naciones Unidas para combatir la violencia generada por grupos criminales en territorio haitiano.
Por su parte, las Fuerzas Armadas de Haití decretaron el nivel máximo de alerta, ordenando que todos los militares se presenten en sus cuarteles, suspendiendo permisos y estableciendo disponibilidad total del personal. Esta medida responde a una creciente ola de violencia, que incluye enfrentamientos armados y masacres atribuidas a pandillas, como la ocurrida recientemente en el departamento de Artibonito, donde al menos 70 personas fueron asesinadas.
La crisis de seguridad en Haití no es nueva. Desde 2018, el país enfrenta una situación crítica con la expansión de bandas criminales que actualmente controlan gran parte de la capital, Puerto Príncipe. De acuerdo con datos de la Oficina Integrada de la ONU en Haití, en 2025 al menos 5,915 personas murieron y más de 2,700 resultaron heridas a causa de la violencia.
Ante este panorama, República Dominicana ha optado por fortalecer sus medidas de seguridad fronteriza como una acción preventiva, en un intento por evitar que la crisis haitiana tenga repercusiones directas en su territorio.
