El abogado explicó que, en caso de un accidente de tránsito, no solo el conductor puede enfrentar una reclamación legal, sino también el propietario del vehículo, por lo que llamó a actuar con responsabilidad y prudencia.
Paul Maldonado explicó que prestar un automóvil es una decisión que puede generar consecuencias legales para su propietario. Señaló que, cuando ocurre un accidente de tránsito, la víctima tiene la posibilidad de ejercer acciones legales no solo contra quien conducía el vehículo, sino también contra el titular del bien, al existir responsabilidades civiles que pueden derivarse del hecho.
El abogado destacó que muchas personas desconocen este aspecto de la legislación y entregan las llaves de su vehículo sin considerar los riesgos que ello implica. Indicó que un acto de confianza puede convertirse posteriormente en un proceso judicial que afecte el patrimonio del propietario, especialmente cuando existen daños materiales o lesiones derivadas del accidente.
Asimismo, Paul Maldonado recomendó valorar cuidadosamente a quién se le presta un vehículo y verificar que la persona cuente con la capacidad y responsabilidad necesarias para conducir. Añadió que la prevención es una herramienta fundamental para evitar conflictos legales y reducir los riesgos asociados con este tipo de situaciones.
Finalmente, reiteró que actuar con prudencia antes de prestar un automóvil puede evitar problemas legales y patrimoniales a futuro. Subrayó que conocer las responsabilidades civiles que establece la ley permite tomar decisiones más informadas y proteger tanto el patrimonio personal como la tranquilidad de las familias.